martes, 15 de abril de 2008

Transitórios - o sofá para dos y medio-


SECUENCIA 1. - ESCENA 1.

INT. DIA. BALCÓN DEL PISO DE ESTUDIANTES.

Vemos a Gaizka, un chico de 23 años, de pelo castaño, un poco largo y despeinado, ojos marrones, pestañas largas y sonrisa permanente. Su tez es aterciopelada y de rasgos finos, normalmente se afeita cada tres días (hoy es el tercero). El sol de media-tarde acentúa esa textura suave de su rostro.Lleva pantalones piratas de un estampado parecido al de los bañadores de surfista pero más anticuado y desteñido, calza unas chirucas verdes con cordones lilas y debajo lleva unos calcetines blancos que sobresalen unos centímetros por encima de los zapatos. Su sudadera es marrón, lisa, con alguna quemada de cigarro y alguna mancha de salsa de tomate.

Mira por el balcón, está apoyado en la barandilla, el aire le despeina aún más, sonríe, como si recordara una anécdota graciosa, suspira. Se le cae una pinza de la ropa que llevaba en la mano. Ésta se precipita hacia la acera de la calle. Desde el balcón observamos unos bloques de pisos y una puesta de sol de enero. El viento hace que la ropa del tendedero –sobretodo los calcetines- ondeen sinuosamente. Gaizka entra al piso.


INT. DIA. PISO DE ESTUDIANTES

GAIZKA
(Lleva unas cuantas pinzas de la ropa en la mano. Sale del balcón. Se recoloca el pelo)
¿Mate?

INÉS
(Sin hacerle caso del todo)
¿Qué?

GAIZKA
Que me voy a hacer un poco de mate, ¿quereis?

JAVI
(a Inés, sin mirar a Gaizka)
No. No, no, para nada. Yo… creo que prefiero los neo-punks a los neo-hippies.

Gaizka
Vale.
(Se va hacia la cocina, se oye de fondo como hablan Inés y Javi. Pone un poco de mate en la taza, tira media cucharilla de azúcar mientras sigue atento a la conversación de sus compañeros de piso. Apaga la radio, sonaba Marlango)

Inés
Ya… es que estos neo-hippies… pff… no se, que no es bueno generalizar, pero las rastas a 300 euros y con esa aparente naturalidad…

Gaizka
(Aparece desde la cocina en plano secuencia, se sienta en un puf, da un sorbo de mate y habla en cuando se da cuenta que sus compañeros le miran, como si se sintieran observados)
Mmm… ¿la naturalidad puede ser aparente?

Inés
(mientras se ríe cariñosamente)
¡Eres un parras!

Gaizka
(haciéndose el molesto)
No… solo que tu ejército de calcetines me ha tenido diez minutos fuera y no se de qué hablais…

Javi
(mientras mira la taza de Gaizka)
¡Ey! ¡Has hecho mate!

Gaizka
(con una media sonrisa indignada)
Sí… hay más en la cocina

Javi se levanta y va hacia la cocina para llenar su taza

Inés
Nada… éste que hoy se ha encontrado en el buzón una propaganda de no se… (Gritando hacia la cocina) ¿de dónde era?

Javi
No se… ¿del Mango?

Inés
Pues eso… y en la portada decía algo como (representa con las manos unas comillas, con actitud histriónica) “tus looks más casual para estas fiestas”. Y... discutíamos el significado de casual (remarca esta palabra con un tono muy snob)

Gaizka
¿Por qué le das ese acento inglesito?

Inés
Porque queda más cool.

Gaizka
¿Y cool qué se supone que es?

Inés
Pues es una forma de expresar…

Javi
(que llega desde la cocina con mate, bebe un sorbo, se quema. Corta a Inés mientras hablaba)
Jajaja… déjalo… empezará a poner sinónimos con acento de no se que zona de Ingaterra –del sur, creo- y te perderás aún más.

Inés
Es del norte. Y no son sinónimos, son tendencias.

Gaizka
¿Y a qué tienden?

Inés
¿Qué?

Gaizka
Que… las tendencias, ¿a qué tienden?

Inés
Si. Si, si te he entendido. Pero… no se… ¿Por qué estoy quedando como la pija de la conversación? No tengo ni idea de a qué tienden. (remarcando esta última palabra)

Javi
Pija no, cool.

Inés
(Mientras le tira un cojín del sofá y sonríe)
¡Imbécil!

Javi
(El cojín cae encima de Javi y se derrama el mate por encima de su camisa)
Joder Inés! ¿qué haces?. Ostia puta… ¿ahora qué? Mierda… ¿Qué hago, eh? ¿Voy a trabajar en topless o qué? (mientras se desabrocha la camisa)

Gaizka
(riéndose, para calmarle)
¡El topless es para chicas!

Javi
Tu cállate tio. Es que además apesta esto. ¿Desde cuando eres argentino? Mate arriba, mate abajo.

Gaizka
Tu mismo te has servido. Pero… ey, no te ralles. Te dejo una mía, ¿si?

Javi
¡Uf! ¡Si! ¡Salvado! No se… creo que no podré escoger entre la salmón o la de rallas azules y amarillas…

Gaizka
(Mira hacia abajo. Deja el mate en la mesa. Mira a Javi de nuevo, tratando de no ponerse nervioso)
Yo escojería la de rallas, da más juego.

Javi se dirige a la habitación de Gaizka

Gaizka
(Indignado)
¿Toma antivióticos?

Inés
(Con una media sonrisa)
No… solo está celoso.

Javi
Me queda mejor que a ti, eso si. (Mientras se acaba de abrochar) Y no… no son celos, es impotencia.

Inés
Ey… dijimos desde el principio cuales eran las reglas del juego. Aceptaste. Aceptaste así que…

Javi
(Le corta)
Si, si, si. Y me soltarás el discursito de la libertad en las relaciones amorosas y esas cosas que dicen tus libros de autoayuda.



Gaizka
Vale… si. Seré un parras, pero… en serio, que… que no se que os está pasando tio.

Javi
¿Tú la has besado?

Gaizka
¿A quién?

Javi
Joder Gaizka… suspendiste en disimulación, ¿no?

Inés
Javi… ¿Te estás viendo? No es necesario todo esto…

Gaizka
¿A ella? Si. Si que la he besado, claro.

Javi
“Claro”… (Asintiendo con la cabeza) Y…¿hace mucho?

Gaizka
Mmm… no. Ayer, en la ducha.

Javi
¿También os duchasteis juntos? Oh! ¡Qué idílico!

Inés
Porque cada vez se nos dispara más la factura del agua. Y para. Para ya Javi. No somos ni príncipe ni princesa, ¿vale? Ni tampoco es el thriller del poli malo contra los amantes. Mírate… Pareces de telenovela.

Javi
¿Y qué? Y qué joder. Me da igual. Llámame Francisco-Javier si te da la gana peo no puedo, creeme que no puedo con esto.

Gaizka
Besar es… es tan solo demostrar amistad, afecto. Es como… como comerse un flan a sorbos entre dos. Es senzillamente compartir de modo físico un instante, vivirlo a la vez.

Javi
Dios… Salió Garcilaso. Si sueltas un rollito melancólico, currátelo más, ¿si?

Gaizka
¿Desde cuando me hablas como si me hubieras conocido ayer? Y Inés no lee libros de autoayuda tio, se quedó en el principito. (Se gira y le guiña el ojo a Inés)

Javi
No te da… ¿vergüenza? ¡¿No te sientes como una zorra?!

Inés
Sigo escuchándote porque creo que es solo una ida de olla momentánea. Y no. No me siento como una zorra. Nos apreciamos. Incluso diría que nos queremos, si, bueno… si no hubiera olvidado la definición de querer, pero esto no viene a cuento. Y… lo que tenemos, que ni tenemos, vaya, esto, que está, pues… es algo bonito, no algo formal.

Javi
Algo bonito hace sentir bién a ambos lados de la moneda.

Inés
¿Y por qué no estás bién?

Suena un ruido de palomitas haciéndose en el microondas.

Gaizka
¿Y eso?

Javi
Palomitas. Las he puesto hace bastante rato. Deben estar negras y creo que ya estaban caducadas además. (Gaizka se va. Javi abraza a Inés y susurra) No me sueltes. No me sueltes que me caigo.

Inés
(Abrazados) Eres tan tonto.

Javi
Si. Lo se. (tiene los ojos brillantes)

Gaizka
Ey! No estaban tan malas… además, caducaban en enero del 2008, aún queda…

Javi
(Susurrando)
Oportuno, siempre oportuno.

Gaizka
(Mientras come palomitas)
Mmmm… ehm… No se, ¿qué? ¿Me voy?

Javi
Si.

Gaizka
Bién.

Inés
(En voz baja)
Javi… No. No, es que no lo merece y…

Gaizka
(Vuelve de la habitación con tabaco de liar en la mano)
No me hagais nada de cena, vendré sobre… las once, o la una-las dos. Hasta ahora.


Primera escena del guión (aún en proceso) de Transitórios

Sin peter pan

Y de pequeño, disfrazado con pantalón corto y polo blanco, abandonó inconscientemente y con una lentitud viciosa, los impulsos e ilusiones que, como cualquier niño, llevaba en la mochila. Repitió tantas veces sujeto + verbo + predicado, que nunca llegó a descubrir las metáforas, todo ese sinfin de figuras retóricas le fueron escondidas en la estantería más alta del armario, junto con los caramelos de menta; y llegó el momento: cuando quiso crear una hipérbole de su vida, inventar sinestesias de sus paseos sin rumbo aparente o trazar anécdotas con el perfil de una noche de surrealismo narcótico, no fue capaz. Su mente ya estaba agotada, sin luz. Su mano artrósica había olvidado -si es que alguna vez supo hacerlo- como escribir alguna línea para escapar de aquella vida que él creía no haber elegido. Así que redactó, al compás de puro somnífero, sus memórias. Y solo utilizó una hoja de papel, que permaneció con su blanco de fábrica.

verso en morse


Y si suspiras, puede que el gato negro se embriague del viento que sinuosamente dejaste escapar de tu boca -y puede que sonría, y que se ponga a bailar tango- y si te ries, puede que las haceras se conviertan en gelatina y los niños al caer al suelo, no lloren sinó que den bocados de placer. y si existes, puede que en el siglo XIV escriban sonetos para ti y los envien al espacio para que una estrella te los susurre cada noche.

Prenatal

Escena 2 - INT. MENJADOR DEL PIS. VESPRE

A la taula del menjador l’AITANA i el MARC estan sopant. L’AITANA és la dona el MARC. Es van casar perquè és més fàcil a nivell econòmic i de papers, però realment no creuen en el matrimoni i en tota aquesta mena de convencions. El que caracteritza l’AITANA és la seva llarga cabellera pèl-roja acompanyada per un conjunt de petites pigues que decoren les seves galtes pàl·lides. De petita detestava aquests trets nòrdics que ha heretat del seu pare, però quan va entrar a l’adolescència es va adonar que era una bellesa poc comú però especial i ara no se n’amaga, tot el contrari. És extravertida i directa però quan sent que està equivocada, es manté en silenci, per aprendre i, posteriorment, parlar amb consciència. És d’estatura mitjana i de constitució prima, tot i que detesta que les seves amigues l’envegin per la seva suposada virtut de no engreixar-se quan menja. Té els ulls marrons però sempre li hagués agradat tenir-los verds; Potser, entre d’altres, va ser això el que va fer que es fixés en el MARC.

La sala queda il·luminada per una làmpada de peu i la llum fosforescent que arriba des de la cuina. Estan menjant sopa de fideus i conversant amb un to força eufòric i alhora seré.

MARC
(MARC apareix des de la cuina amb dues llesques de pa, les deixa sobre la taula i pregunta tímidament a l’AITANA)
Arnau?


AITANA
Si, Arnau. Definitiu. (Mentre agafa la copa de vi negre i està a punt de donar-li un glop)

MARC
Però… Eloi, Eloi sona bé, sona a... a campió de ping-pong! O... d’escacs… O fins i tot…

AITANA
(El talla sense mirar-lo, interrompent la trajectòria del got de vi des de la taula fins a la boca) Fins i tot de cocaïnòman perdut. No. Decidit. Arnau... Si!

MARC
Arnau i punt. (Silenci. Somriu) Més aigua?

AITANA
No. Bé, una mica, si. (Trenca un tros de pa i se’l posa a la boca) T’ha quedat molt bona la sopa (Agafa una cullerada, mira la sopa. Torna a prendre una altra cullerada) I potser t’estimo una mica (Silenci. Se li posen els ulls brillants. Somriu. Segueix menjant sopa mentre mira de reüll al MARC). També pot tenir un nom compost...

MARC
Arnau-Eloi?

AITANA
Sona exòtic. Segur que tindrà molts amics llavors... (Al cap d’uns instants es posa a riure i s’hi afegeix el MARC).

MARC
Ho pensem demà, si?

AITANA
Millor... vaig a posar-me el pijama. Reculls tu?

MARC
És clar.

Mentre l’AITANA es dirigeix cap a l’habitació, el MARC se’n va cap a la cuina tractant de portar tota la vaixella d’un sol trajecte. No ho aconsegueix. Torna al menjador a agafar els gots. Mentre recull les molles de pa de sobre la taula, observa, per l’escletxa de la porta de matrimoni, com la seva dona s’acaricia la panxa. La llum de la tauleta de nit il·lumina la pell tensa de la seva panxa, sembla fins i tot que el focus de llum vulgui destacar aquella corba sinuosa per sobre de qualsevol element de l’habitació. El MARC somriu. De sobte sent un so quasi bé familiar d’un timbre de bicicleta. Prové del carrer.


Prenatal. Extracto de una escena de la adaptación cinematográfica del cuento Vacances d'estiu de Quim Monzó

progreso ¿ascendente?

El ser humano parece que hoy en día ya no se preocupa por ser sino por parecer. Dos verbos que comparten copulatividad pero que distan en la mayoría de definiciones. No quiero generalizar, tampoco criticar, mi vida no es tan aburrida como para pasarme el día mirando qué hacen los demás. Pero tengo una sensación, una intuición, creo que claramente empírica, que quiero plasmar, como toda mi filosofía-barata que tantas veces me acompaña. Pensamos… “hoy seré más tímida, o más chic, o quizás, un tanto más creída, a ver qué tal, ¿y si probamos con ir de compras? Se solucionará, ¡genial!” Escondemos lo que pensamos para formar parte de un ente inexistente al que todos hacemos reverencia. El mundo del pretender, ¿es este nuestro futuro? Mi reflexión queda lejos del dramatismo, el conservadurismo o el artículo de opinión. Soy entusiasta, no me escondo, me basta, aunque parezca ser que ahora mola ser de otro palo, más “nihilista”, no creo que eso se defina por una gorra, una chapa o una camisa, sino por lo que dices, lo que piensas, lo que creces, lo que opinas.
Día a día las calles se llenan de ideologías sin corazón. De pantalones y peinados de moda sin mentes que les den forma. Me gusta la estética y la belleza, incluso la moda -aunque a veces no me convenza-. Pero reniego de volverme gilipollas, lo siento. ¿Debemos ser esqueléticos para ser fashion, patéticos? ¿Y ser cool o pseudo-freakys para esconder nuestros miedos y nuestra falta de creatividad en este mundo que parece que no nos brinda la oportunidad? Me convenzo que es pasajero, y trato de no caer en el agujero –aunque cuesta, no miento-. En verdad, todo esto, no me importa, hago lo mío, solo que veo mucha gente que inconscientemente se vuelve loca y no saben ni por ni para qué. No busco aludidos, ni cambios de estilo, tampoco que nadie reflexione porque en verdad no soy nadie para hablar, solo que a veces me gusta recuperar el “arte” de opinar y encestar –con el riesgo de fallar, claro está-.
Queremos ser lo que no somos buscando aquello que, sin entender, creemos que es adecuado para parecer lo que se supone que está de moda ser.

Lucía y el sexo


‘y el cuento reaparece en mitad del cuento’

El proceso que experimenta Julio Medem con su obra en la creación y posterior deconstrucción –o reconstrucción- del guión, se puede definir como la necesidad de recuperar la esencia del personaje de Lucía. El autor tomó esta figura femenina como punto de partida para el desarrollo argumental, para la creación de una ficción. Se puede decir que se ha producido un doble proceso que condiciona los cambios de guión: de la idea, al guión escrito y del guión literário a la película. Digamos que en el momento de concebir la idea, Lucía era el hepicentro del cual partírían después más caminos y nuevas histórias. Podemos observar que en el guión escrito, la idea de Lucía como centro sigue latente pero en menor grado, se da más importancia a otros aspectos más narrativos referidos a la acción. Si observamos después la ejecución fílmica, tan solo basándonos en el inicio, vemos que se trata constantemente de devolver el estatus a la figura de Lucía.

Pero eso, es solo un detalle. Si lo analizamos con perspectiva, se puede afirmar que Lucía y el sexo es una película de personajes. Medem se carateriza, como podemos observar en Los amantes del Círculo Polar o en la reciente Caótica Ana, por construir histórias humanas, dónde la persona prevalece a la acción. Este antropocentrismo, que desprende también Lucía y el sexo, es la causa del carácter mutable de su guión. Una narración por y para personas conlleva dejarse llevar por las características principales de éstas, la contradicción y el cambio. Los seres humanos somos débiles y fuertes, seguros e inseguros, hipócritas y sinceros; Un sinfin de oposiciones que son las que mueven a los personajes de Lucía y el sexo casi inconscientemente, a escondidas del propio creador. Helena, Lorenzo, Lucía, Belén y todos los actantes funcionan como móbiles de la acción; Éste es uno de los principales motivos que justifican que el traslado del guión inicial al montaje final esté lleno de cambios, porque los personajes son entes que escojen qué prefieren y Medem, casi como títere (o símil) de Lorenzo, hace lo que ellos le dictan.

Tras esta idea abstracta de los personajes como dictadores de los acontecimientos, vemos que en la propia narración hay un elemento que nos suggiere el por qué de los cambios producidos: Lorenzo como escritor. En el filme vemos como la metalingüística de la creación artística es, entre otros, lo que hace que los acontecimientos sigan un rumbo u otro. Lorenzo, dice, es capaz de hacer que su cuento (autobiografía y pel·lícula a la vez) cambie el orden natural de las cosas: “Ésta es la segunda ventaja, y la más grande, que des de aquí se le puede cambiar el rumbo, si tu me dejas, si me das tiempo.” Del mismo modo, Julio Medem se ve capaz de alterar su propio guión como si se tratara del cuento del protagonista, que se escribe y rescribe, construyendo y reconstruyendo acciones a su alrededor.

Antes de adentrarnos en el análisis en sí mismo, cabe decir, que pese a las diferencias entre guión y película, se trata de un mismo mensaje transmitido a partir de discursos distintos. Tanto el guión escrito como la película son un cúmulo de casualidades, relaciones de ideas inverosímiles y desordenes u ordenes cambiantes. Ahora bien, en el guión escrito se trata de (de)mostrar mientras que en la película, después de un proceso de maduración, se busca sugerir a partir de detalles sutiles. Ambos relatos parten de aquello trascendental, de una construcción que pretende no dejar indiferente, pero lo consiguen de modos distintos. Cuando se realiza un guión, se piensa en imágenes pero se tiene, inconscientemente, muy en cuenta los aspectos relacionados con la palabra; Posteriormente, se adaptan aquellos que resultan demasiado artificiosos. Julio Medem propone dos maneras de entender el mensaje, aunque ambas tienen el mismo efecto y se pueden leer del mismo modo. Ambas son un rompecabezas cuyas piezas son escenas que pueden ubicarse en un lugar u otro puesto que el sentido global se mantiene. Cabe descubrir qué implica escoger un orden determinado de los elementos y ver como se influencian los unos a los otros.

En el presente trabajo se pretenderá, paralelamente a la especificación y descripción de los cambios producidos, sacar hipótesis que estén relacionadas con la narratividad cinematográfica, la construcción de un guión y la creación de personajes.


Extracto de la Introducción del trabajo Lucía y el Sexo, El viaje de Julio Medem para Introducción al Guión. Abril 2008

el cuento


El cuento noctámbulo de los suspiros y susurros. que va al rumbo de caminos ascendentes, de diagonales sin límite, de compases de brillos de ojos que hablan morse. y me eclipsa suavemente la luz que entra por la persiana, que más que luz es una textura tangible que nos disfraza de niños-azúcar (de esos intocables en el juego de la vida) una luz que parece una metáfora sintética de mil sonrisas eternas, de horas perdidas -ganadas- y de sopas de letras de versos no dichos.



.eliSa